Primer Retablo


Aureia toma mis brazos

tantos son ojos del mundo

metáforas pertinentes

que dieron voz a los mimos

un lenguaje inspiró al otro

nombradas las intenciones.


El actor aprendió a fingir

el llanto que fuera ajeno

lágrima escrita dibujada rostro.


El aplauso fue rotundo

los inventó otros la sonrisa

ni hombres ni personajes.


Ella —temblorosa niña—

corre tras piernas del teatro

se esconde en los camerinos

mira el rostro desmanchado

que le responde en espejo

— ¿quién es?—, sigilosa puerta responde.


¿Sabes de esa niña Aureia

que jugaba entre telones

sabía de los secretos

vio trasformada la magia

telas antifaz y gesto?

supe de ella hace tiempo.


Árbol de resina roja

gotas nacientes —escuchen—

me enseñó la lógica de lo irreal.

5 comentarios:

iTb dijo...

Bellísima espiral de onírica incertidumbre, escenarios reemplazando la realidad, solemne fuga a lo incierto. Nada más acogedor y protector que lo incierto, allí, cambiar no daña, dudar no azota, se es una perdida emancipada, el goce del exquisito titubeo.

betterthing dijo...

cundo camino por las calles no miro, en realidad ni siquiera escucho, aveses creo que no soy yo ni es nadie, ese es el mundo verdadero?? o yo soy el que esta equivocado?? gracias por darme la razon..

Ánuar Zúñiga Naime dijo...

"Sigilosa puerta responde." Maravillosas figuras retóricas, me gusta, me gusta demasiado, me gusta peligrosamente.
Un abrazo.

Natalia González Gottdiener dijo...

Gracias... Saludos

Natalia González Gottdiener dijo...

Iyari: La incertidumbre es maga de su azar...

Isra: A veces me levanto, y me pregunto porqué nunca puedo saber, en que momento empiezo a soñar..., sé cuando me despierto al día..., y el sol me constanta que su caida del día anerior tras de los edificios no fue mortal...

Anuar: ¿Porqué peligrosamente?