Invernadero


Vuela mariposa ciega hacia el sol

no amanece aún el retorno

seguimos este mismo ayer

asomará verdad, —lo sé—

la lluvia será albedrío.


Pensamientos como flores

secretos de invernadero

pregunta quién, la belleza

Ella duerme— en apariencia— laureles

algún refrán, algún pregón.


—Vuelvo— Semáforos en verde

y otra vez continuar misma

reloj desgastado ruido

baja ciudad manecilla

color tiempo desquebraja

amarilla transparencia.


No mires horas, no mires

no es cierto esto, créeme, falsía.

escalinata de asombro

son palabras —sólo eso—

flores de corta estancia

sintética alegoría

este vacío tan nuestro


¡Silencio!, fuga de astros

oscuridad, flores, eco

desconocen su nombre.

5 comentarios:

Luis Escobar L.-Dellamary dijo...

Como siempre precisión sorprende
adjetivos sin falta
y verbo en su promesa
de sirena
ya vez
por eso del canto

Haz afilado la orilla de la playa
y caminas sobre él
ni mar ni arena
andantes cara población
de la mitad
del albedrío

ahí presencia
multitud
pasado de secretos
orientación de luna sin el sol
de sol sin luna

donde la nave
va retorno incendia
y vuelve

se queda por el tigre
y amanece

Natalia González Gottdiener dijo...

Es curioso, en algunos momentos del orto, se pueden ver ambos astros: el sol y la luna. La paz, ok, empieza por uno mismo..., de allí su transmisión hacia afuera. No sé, no me gusta delatar mis intenciones, creo que lo sabes, pero sí, la busqueda está en el rostro, en el anonimato que de pronto se encuentra nombre que antes no tenía... En el fin del inicio, o el inicio del fin o... el inicio que es a un tiempo fin...,y en lo sucedaneo: los instantes... Algo de infinitud anhelada como bien remarca Iyari. Venga pues, bienvenida la nueva brisa. Las ventanas pueden abrirse. Saludos.

iTb dijo...

Despertar usurpando un cuerpo desconocido, cuya boca no articula las palabras que deseo pronunciar, los pies se desplazan por rumbos que no imagino, ojos que miran el infinito cuando choco contra la pared de la habitacion que tampoco es parte de mi, de lo que era el dia anterior.

Y con temor, recibo la noche, no quiero imaginar quien me tocara ser en el proximo amanecer.

Lirva dijo...

Nati querida:

muchas gracias por haber ido hoy a lo de la lectura. Te quiero mucho.

Grax por todo.

Besos***

Natalia González Gottdiener dijo...

Así es Iyari querido, no queremos saber quien serémos en el próximo amanecer, el temor es adrenalina mientras no te encienda otros delirios...

Lirva bella, que agradeces. Fue un placer...

Abrazos a ambos